Breve sinopsis
Harvey es un tipo maduro a punto de perder su trabajo como músico publicitario. Su última oportunidad puede estar en una importante reunión, pero antes debe viajar a Londres para asistir a la boda de su hija. Cuando descubre que la novia ha optado por su padrastro para que la lleve al altar, Harvey se va con una gran desilusión, pero lo peor llega cuando pierde el vuelo y es despedido por teléfono. Refugiado en el bar del aeropuerto, el destino le une con Kate, una mujer sin suerte en el amor.
Después de debutar con una atrevida comedia llamada "Jump Tomorrow" y de ganar un Bafta en 2002, el cineasta Joel Hopkins escribe y dirige "Nunca es tarde para enamorarse". Como ya ocurrió en su anterior propuesta, el amor es el tema central de la historia, pero no es un amor perfecto entre personas perfectas, sino un amor casual entre personas maduras con problemas sociales y emocionales. El resultado final de la película tiene mucho que ver con la colaboración entre el realizador y los propios protagonistas, sobre todo de Emma Thompson, que recomendó a Dustin Hoffman para el papel de Harvey.
Hoffman regresa a las pantallas después de la infantil "Mr. Magorium y su tienda mágica", y lo hace en una película romántica que une su destino con el de Emma Thompson (Retorno a Brideshead). Ambos fueron nominados a los Globos de Oro por sus personajes. No es la primera vez que vemos a estos dos grandes actores juntos en pantalla, ya que en 2006 compartieron cartel en "Más extraño que la ficción". Entre los secundarios de "Nunca es tarde para enamorarse" destacamos a Eileen Atkins (El atardecer), Kathy Baker (Conociendo a Jane Austen), Richard Schiff (Ray) y James Brolin (La sombra del cazador).
Paris, je t´aime, El amor es lo que tiene, El precio de la leche, Dirty Dancing 2, Lo más cercano al cielo.
Opinión del crítico
Lo peor: Su previsible inercia romántica
Joel Hopkins explora todas las convenciones del romanticismo otoñal en una película tan tópica como digerible gracias, sobre todo, a Thompson y Hoffman.
Valoración:
El otoño es una estación tan propicia para el amor como cualquier otra. Nunca es tarde si la dicha es buena, las emociones no saben de edades y siempre hay un clavo ardiendo al que agarrarse antes de renunciar al fuego de la pasión amorosa. De todo eso va "Nunca es tarde para enamorarse". En el nada imaginativo título en castellano se esconde la sinopsis de la película. Hombre y mujer maduros, de vuelta de casi todos, reñidos con la felicidad, anclados en la rutina y en la inercia de la cuest...



