Breve sinopsis
Hace 40 años, durante una reunión familiar en una isla, la joven Harriet Vanger desapareció sin dejar rastro. Aunque no se ha encontrado su cuerpo, su tío está convencido de que fue asesinada por alguien de su propia familia, así que decide contratar a dos personas para que investiguen el caso. Los elegidos son un desencantado periodista, Mikael Blomkvist, y una siniestra hacker informática llamada Lisbeth Salander. Ambos descubrirán que el secreto del clan Vanger es más oscuro de lo que parece.
Ha vendido más de diez millones de ejemplares en todo el mundo y es uno de los grandes fenómenos literarios de los últimos años. La trilogía "Millennium", escrita por el ya desaparecido novelista sueco Stieg Larsson, llega al cine con su primera entrega. "Los hombres que no amaban a las mujeres" reproduce la oscura atmósfera de drama y misterio del best-seller bajo la dirección del danés Niels Arden Oplev, y lo hace apostando por unos personajes fuertes, una historia intrigante y una gran emotividad lograda a través de viejas fotografías y filmaciones. El resultado es una película atrevida rodada en Estocolmo y otras localizaciones que pretende, como el libro, mostrar la otra cara de la sociedad.
Lo más difícil de adaptar este thriller era dar con los actores adecuados para dar vida a los personajes y no defraudar a los seguidores de la saga. Michael Nyqvist (El clavel negro) se ha convertido en uno de los hombres del momento en Suecia después de dar vida al liberal periodista de la novela. Algo similar le ha ocurrido a Noomi Rapace, una actriz autodidacta que se ha metido en el papel de la rebelde Lisbeth cambiando totalmente su apariencia.
Crónicas, The Lookout, Premonition (7 días), Shooter: el Tirador, Sunshine (2007).
Opinión del crítico
Lo peor: Que de ecuador en adelante perdemos interés por lo que nos cuentan
Correcta adaptación del homónimo best-seller, que borda la descripción de atmósfera y personajes pero que vale poco como película de género.
Valoración:
Los best-seller son criminales de adaptar; el nivel de expectativas de la comunidad lectora es tal que rara vez se trabaja con las manos libres y sin el condicionante de tener que complacer al consumidor del libro a la vez que al consumidor de la película. Niels Arden Opley procura estar a la altura de ese público bicéfalo, cuidando con mimo la letra del texto que le ha sido confiado pero introduciendo cambios cuando la progresión del relato lo exige y eliminando lastre. El resultado es equil...



