07/02/2012 I Emotivo recuerdo a Jordi Dauder
'Mientras duermes' y 'Eva' acaparan los premios en los Gaudí
Echegui, mejor actriz por 'Katmandú'
-
- |
- Votar




- Imprimir
Parte de los ganadores (EFE)
Las películas 'Mientras duermes', de Jaume Balagueró, y 'Eva', de Kike Maíllo, han acaparado los principales galardones de los IV Premios Gaudí, entregados la pasada noche en una gala que ha tenido lugar en el barcelonés teatro Arteria Paral·lel.
'Mientras duermes', que optaba a 15 estatuillas, ha obtenido 6: mejor dirección para Jaume Balagueró, el de la mejor película en lengua no catalana, mejor actor protagonista (Luis Tosar), mejor guión (Alberto Marini), mejor montaje (Guillermo de la Cal), sonido (Jordi Rossinyol, Oriol Tarragó y David Calleja).
En la gala, que ha reunido a algunas estrellas del cine catalán y español, el filme 'Eva', que partía con 16 nominaciones, se ha alzado finalmente con 5 premios: mejor película en lengua catalana, mejor fotografía (Arnau Valls Colomer), mejor actor secundario (Lluís Homar), mejor dirección artística (Laia Colet), mejores efectos especiales (Arturo Balseiro, Lluís Castell y Javi García).
Tras estas dos películas se ha situado 'Bruc', de Daniel Benmayor, que tenía 12 nominaciones, y que finalmente ha ganado 3 Gaudí técnicos: mejor dirección de producción (Victòria Borràs y Jordi Berenguer), mejor vestuario (Ariadna Papió) y mejor maquillaje y peluquería (Amparo Sánchez y Caitlin Acheson).
En el camino hacia los Oscar en los que opta a la estatuilla al mejor filme de animación, 'Chico & Rita', de Fernando Trueba, Javier Mariscal y Ton Errando, ha ganado 2 Gaudí, el de mejor película de animación y el de mejor música original, obra de Bebo Valdés.
Dos de los premios más importantes han distinguido a producciones pequeñas como 'Katmandú', que ha ganado el premio a la mejor actriz principal (Verónica Echegui), y 'Catalunya über alles!', que se ha hecho con el Gaudí a la mejor actriz secundaria (Vicky Peña).
El Gaudí de Honor, el productor y director Pere Portabella, ha querido desdramatizar la tan anunciada crisis del cine al decir que vive "en un momento exultante" y ha reflexionado que "las dificultades pasan por un sistema de producción y distribución que han quedado obsoletos, en el que el espectador ha pasado a ser usuario, exige inmediatez y quiere participar". El cine, ha añadido, "se debe instalar en la pantalla global y debe explorar la retribución económica".


